Victoria Beckham debe estar que trina y bajando todos los santos del cielo. Ella que se cree tan glamourosa, tan trendy, sólo por el hecho de crear tendencia entre poligoneras venidas a más, se ha dado con un canto en sus blanqueados dientes.

El diseñador británico Christopher Kane (su nombre evoca vanguardia, trendismo y hipermodernidad) ha rechazado cederle ropa para que ella la lleve en público después de que ella le pidiese alguna prenda prestada de su nueva temporada.

No bastando con dejar en evidencia el buen gusto de VickyBeck, el joven diseñador alegó ante la prensa sus motivos por los que Poshy no debe tener (al menos gratis) su ropa: “Pienso más en una mujer como Carine Roitfeld (editora de Vogue Francia) porque es sexy e inteligente. Posh Spice no tiene ni siquiera el estilo correcto para estas prendas”.

Ni sexy ni inteligente. Toma del frasco carrasco. Por fin alguien le deja las cosas claras a esta reina del todo a cien que va por la vida como si hubiese descubierto todos los misterios del glamour y el savoir faire.

Enlace: Victoria Beckham se queda sin vestido