Ahora sabemos que Kate Moss no tenía previsto dejar a Pete Doherty, porque si fuera así no lo hubiera incluído en la portada de Vanity Fair Alemania, donde sale la pareja haciendo lo que mejor se les da: Ella camina como una motera de Las Vegas y él se enciende un cigarro con una caja de fósforos.
¿Ella sabe que tiene descendencia? Yo creo que en su cerebro se quedó con 16 años y ahí sigue, emulando a las grandes del fracaso personal (porque en lo profesional, Kate Moss tiene un muy buen nombre), con muchos visos de llegar a perderse en su intento, si es que no lo ha hecho ya.
Pero no hagamos leña del árbol caído, que bastante avergonzada tiene que estar ahora de colar en portada al hombre que le puso los cuernos con una supermodelo cualquiera y permitió que se le enterase todo el mundo. Yo todavía me sigo preguntando qué tiene Pete, que las vuelve loquitas.
Enlace: Kate Moss Must Regret This






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