El cantante Robbie Williams ha escrito una biografía, titulada Feel, en la que narra su llegada a la fama, todas sus paranoias y sus problemas con las drogas. Pero no sólo habla de él mismo, sino que se permite la licencia de poner verde a casi cualquier famoso que se cruzó por su camino.

Sin ir más lejos, de su compañero en Take That, Gary Barlow, afirma que era un tacaño redomado que hasta les cobraba las llamadas cuando las hacían desde su móvil.

Por otra parte, con respecto a la competencia tampoco se queda en silencio. A Noel Gallagher lo tilda de feísimo, a los Westlife de vagos (afirma que ni siquiera hicieron el esfuerzo de acostarse con una fan) y así un suma y sigue interminable.

Precisamente es a sí mismo al que más critica, se autodenomina “paranoico, miserable, solitario y completamente obsesionado consigo mismo”. Además, afirma moverse en una relación amor-odio con la fama que vive. Lo que hay que ver.

Enlace: Robbie Williams despelleja a medio star-system en su nueva autobiografía