amy-winehouse-bikini-caribbean-16.jpgLa polémica cantante, que hace unos días decía que se iría de vacaciones con su marido para superar su adicción a las drogas, ha sido vista torrándose al sol del Caribe mientras dejaba ver todos los tatuajes que se ha puesto en el cuerpo, entre ellos un bolsillo con el nombre de Blake.

Mientras tanto su familia política está pidiendo un boicot: que la gente no compre la música de Amy para hacerle ver que sus fans no aprueban su adicción a las drogas ni al alcohol.

También cuentan que la cantante tiene un pacto con su marido, ya que son una pareja muy unida. Si uno de ellos muere por casualidad (no existen las casualidades, digamos por sobredosis), el otro tendrá que morir también, suicidándose.

Debe estar muy preocupada la familia para aprovechar y sacar estos trapos a la luz ahora que la parejita descansa plácidamente en una tumbona bajo el sol del trópico.

Enlace: Amy Winehouse’s in-laws call for boycott