
Un juez le ordenó a Britney Spears que tendría que hacerse pruebas para detectar drogas periódicamente y además tomar cursos de paternidad si es que quiere tener la custodia de sus hijos. Impactante pero comprensible.
Y ¿Qué es lo que hace Britney después de recibir esas órdenes de un juez? ¡Irse de Fiesta! ¡Hay fotos que lo prueban! Vemos a una Britney -con sus perpetuas botas cafés- con una cara de atolondramiento (o drogadicción) que no puede con ella.
Me da tristeza ver eso, hace 10 años Britney realmente pintaba para ser la Madonna de la siguiente generación y acaba siendo la Elvis Presley de esta. Con adicciones, gordita y sin futuro profesional.
Enlace: Why Doesn’t She Just Wear A Sign That Says “I Don’t Give A F*ck”?








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