0919_rose_mcgowan_engaged_00.jpg
Tras conocer a Rose McGowan en el set de “Grindhouse”, Robert Rodríguez se divorció de su esposa, que (por casualidad) era la productora de la película.

Seguro que eso proporcionó a los 3 un interesante tiempo de rodaje y reafirmó bastante el recién nacido amor de la pareja (que quizá no habría tenido tanta suerte si no tuviera que salvar esos momentos tan incómodos).

El siguiente paso ya ha sido el compromiso, que se anuncia a bombo y platillo en multitud de revistas norteamericanas como “de cuento de hadas”. Y todo porque la Embrujada ha recibido un anillito de diamantes de nada por parte de su (casi) maridito.

Enlace: Rose McGowan has fairy-tale engagement