Entre todas las opciones de cirugía plástica y demás arreglos corporales que se podría hacer Britney Spears, escogió posiblemente el menos favorecedor.

Se infló los labios, con colágeno o vaya usted a saber con qué -pero dudo que a besos- y parece actriz porno en decadencia.

A lo mejor era una estrategia para la reunión con sus hijos. Así los puede besar más y mejor. Pero sin duda su vida está llena de malas decisiones, tan superficiales como esto de los labios, tan profundas como todo lo demás.

Enlace: S. W. A. K.