A Lindsay Lohan se le han ido siete millones siete de dólares en bebidas y drogas. Aunque diga que quiere quedarse en Utah a vivir, tendrá que regresar a Hollywood a trabajar rápidamente antes de quedarse en bancarrota.

¿Gastos? Un millón de dólares en una cuenta de hotel, 137 mil dólares en el tratamiento de rehabilitación, múltiples gastos al cubrir las tarifas de sus problemas legales. Y los abogados no son baratos. $500 dólares por botella de champaña, $1 millón de dólares en ropa, $70 mil en bronceados y arreglos personales… tanto tiradero de dinero la han dejado muy mal parada.

Lindsay ha tenido que vender su departamento de Los Ángeles (2.8 millones de dólares) y el de Nueva York (1 millón de dólares) ya que no podía estar cubriendo los pagos de la hipoteca.

A pesar de ganar tanto dinero por películas (pésimas) como Herbie o Mean Girls, así lo ha gastado. Fácil llega, fácil se va.

Enlace: Lindsay Lohan blows the lot | Imagen: Popdish