Boujis es el bar favorito de Harry y William de Inglaterra, un lugar en el que las botellas de 800 euros circulan como agua cuando los jóvenes están dentro y donde, a veces, la fiesta se pasa al baño.

Según comentan es tan evidente que el círculo de amistades de los nenes usa la nariz para algo más que para respirar, que en los baños ni se molestan en borrar los rastros de “polvillo” de la repisa.

A la salida de este bar es donde los príncipes tienen sus caras más particulares, y donde Harry ha protagonizado más de una discusión con los periodistas.

Otros bares, conscientes del ritmo fiestero de los herederos (que gastan entre 30 y 6000 euros por noche), han decidido incrustar los baños a la pared para evitar que allí se esnife nada, como por ejemplo el Mahiki, que también ha optado por retirar la tapa a los urinarios.

Pero no hace falta que toda la culpa se la lleven los chiquillos, ya que el 30% de los jóvenes de su país se dedican al consumo de drogas en sus momentos de asueto.

Enlace: Exceso de drogas en el circulo de amistades de los principes de Inglaterra, según el Daily Mail