Robert Rodríguez está pagando caro su compromiso matrimonial con Rose McGowan, al querer (o verse obligado, vete tú a saber) incluirla en sus nuevos proyectos.

Los estudios Universal han decidido no seguir adelante con el proyecto de remake de Barbarella que tenía pensado Rodríguez porque (cuentan las malas lenguas, no es una versión oficial) está la actriz en el reparto y se piensa que no tiene tanto carisma como para liderar la producción.

Rodríguez afirma que ese no es el verdadero motivo, si no que la decisión final se achaca a un descuadre en el presupuesto, pero ¿quién se lo cree?