Francamente el espiral de destrucción de Britney es imparable.

En una visita a la tienda Hustler en Los Ángeles, Britney quiso probarse unas braguitas pero las empleadas le dijeron que eso no se podía. Cosa normal en cualquier tienda.

Britney cuando vio que no podía probarse la ropa interior ni pudo escurrirse a los probadores, a media tienda se quitó sus propios panties y se probó los que vemos en la foto.

Quiso escaparse sin pagar pero la detuvieron y la obligaron a pagarlos. ¡Qué bárbara! Esos caprichos de diva..

Enlace: Britney Attempts to Steal Questionable Undergarments