
Tan grave debe ser el estado de devastación de Amy Winehouse que su marido, desde la carcel, le pide encarecidamente que entre en un centro de desintoxicación.
Eso es lo que dice la madre de él, que asegura que Blake se ha “limpiado” dentro de la cárcel y ahora está totalmente rehabilitado. Y yo, personalmente, pienso que eso es un lavado de imagen un poco burdo y tosco.
Sin embargo no deja de tener razón cuando dice que su nuera tiene ahora una oportunidad de oro para mejorar su calidad de vida y tener, quizás, un futuro de este lado del mundo.










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