En la fiesta de Halloween de Heidi Klum en Los Ángeles, Britney apareció y asustó a los demás.

¿Por qué empeñarse en espantar a todos? ¿Por qué ir a un club si estuvo en rehabilitación?

El epítome al mal gusto y a la contradicción es Britney Spears. Nada más hay que verle esos zapatos y ese cuerpo que no está en la mejor de las formas. Aunque su disco se esté vendiendo, no deja de ser decadente.

¿Cuántos tragos dulces le habrán dado?

Enlace: Brit Takes Tiger Obsession to New Level: Dresses As One for Halloween