Las curvas legendarias de la cantante deben de usar alguna ayudita para no salirse de su sitio. En este caso el trasero.

Si se preguntaban cómo es que podía bailar y brincotear sin perder la compostura, hemos descubierto que el secreto para que todo quede en su lugar es la ropa interior.

Sí, usando calzones de abuelita -gigantes- es como Beyoncé puede bailar cualquier ritmo sin preocuparse de
los accidentes exhibicionistas como los que ya ha tenido.

¿Un buen soporte a cambio de perder el glamour y la imagen de vampiresa que tiene? Yo imaginaría que usa tangas de leopardo pero como vemos, no es así.

Enlace: Beyonce’s Ass is Under Control