Es ridículo hasta qué punto se entera uno de las costumbres faranduleras, pero siempre queremos saber todo.

Según Page Six, Owen Wilson va al baño sin cerrar la puerta para garantizar que no está usando drogas, después del fallido intento de suicidio.

O por lo menos eso hizo el domingo pasado cuando se encontraba en un baile en honor a un artista japonés Takashi Murakami en la ciudad de Los Ángeles.

Esa es su extraña manera de protegerse de rumores y mentiras en su contra. ¿Seguro no habría otra manera? ¿Un test como los de Britney?

Enlace: Owen’s open-door policy