
La cantante ha desaparecido del mapa tras asegurar a todo el mundo que estaba embarazada (cosa que, por otra parte, todo el mundo sabía ya) y finalizar su gira mundial.
Al parecer, y según cuentan las malas lenguas, la retención de líquidos se ha hecho inseparable de la López, que ha engordado 19 kilos desde que está encinta (8 más de los que ella había planeado) y parece un pelocho navideño.
También se comenta que la dama de la canción está más sensible que nunca, y derrama lagrimitas hasta por el anuncio televisivo más insignificante.
¿Tendremos que esperar a que nazca el/los niño/s para volver a ver a esta vanidosa chica? ¿Acaso teme romper la cámara? ¿Es que no quiere verse inmortalizada en estado de buena esperanza?
Enlace: J.Lo reducirá sus apariciones en público | Imagen: Chinadaily










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