
Parece que la visita de Condoleeza Rice a Dubai e Irak le está sirviendo también para pasárselo en grande.
Me encanta la fuerza (y la concentración) con la que sorbe el batido del vaso, y el buen detalle que tuvieron sus anfitriones al poner una fresa en el borde. Todo un punto.
Así hasta yo trabajo en el gobierno de Bush, ¡qué vidorra se pega!






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