Aunque el programa American Idol no es para nada algo de mi gusto, es imposible dejar de ver las audiciones. Es increíble cómo tanta gente se preste a hacer el ridículo.

Como ejemplo, podemos ver a este señor, que se define como tímido -no quiero pensar si no lo fuera- pero deja a todos sin palabras.

Hay algunos otros concursantes que sólo me asustan, pero lo que sí disfruto de este programa son las malas audiciones.

Vía: A Socialite’s Life