763092.jpg

No ha tardado mucho la nueva primera dama francesa Carla Bruni en intentar lavar su nueva imagen de trepa social y comehombres a través de los medios de comunicación.

Justificó su fugaz relación (que acabó en matrimonio) con frases como “Me dicen que todo eso es demasiado rápido. Es falso: entre Nicolas y yo no fue rápido, fue inmediato. Por tanto, para nosotros, a fin de cuentas fue bastante lento”, intentando hacernos creer que es un cuento de hadas.

También arropó a su nuevo marido, mostrándolo como un hombre fuerte y protector (quizá para evitar la caida de popularidad que ha sufrido desde que la conoce): “Me parece que con él no puede ocurrir nada grave. Nicolas no está aferrado al poder y eso es lo que le hace valiente (…) A su lado, ha desaparecido una inquietud que sentía desde mi infancia”.

Qué les puedo decir. Yo no me la creo.

Enlace: “Soy la esposa de Sarkozy hasta la muerte”