En aquellos días del 2005 donde Jessica Simpson personificaba a Daisy Duke protagonizó un video para ejercitarse de la compañía Speedfit, la misma que ahora demanda a su papá (y mánager).

Ella había firmado un contrato bastante jugoso pero en el último minuto descartó el video. Como no dio su aprobación final no fue posible hacer el lanzamiento del video y ahora es por eso el motivo de la demanda.

El dueño de Speedfit, Alex Astilean, no sólo demandó a Jessica Simpson el año pasado sino que ahora a su papá Joe Simpson lo demanda porque sin ese video están dañando a millones de personas gordas de Norteamérica.

¿Quién va a creerse eso? Los obesos definitivamente no han de estar esperando a Jessica Simpson como la salvadora de su figura perdida ¿O si?

Enlace: Jessica Simpson hurts fat people