
La pareja que forman Jenny McCarthy y Jim Carrey siempre ha parecido una de las más estables y sólidas de Hollywood. Quizá sea porque ambos tuvieron experiencias anteriores que les hizo valorar lo que luego encontraron el uno en el otro.
Sin embargo, a pesar de todo el amor que se profesan, Jenny ha confirmado que no piensa en un matrimonio con Jim, porque el amor está ahí sin la necesidad de unos documentos legales que lo atestigüen (y que, al fin y al cabo, no le va a asegurar que sea para siempre).
Tampoco se muestra dispuesta a tener más hijos (ya tiene dos y dice que es suficiente) y, mientras tanto pienso en lo maravilloso que sería que todas las superestrellas de Hollywood fueran tan claras y transparentes.










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