
La salida de Britney del hospital psiquiátrico ha puesto (presuntamente, que ya uno no sabe lo que es verdad y lo que no) a su familia con el corazón en un puño. No se fían para nada de sus amistades y creen que su vida corre serio peligro. Además, se sienten completamente frustrados y superados por la situación.
La cantante se metió en un hotel en Beverly Hills con su paparazzo favorito, Adnan Ghalib (tras visitar a sus abogados) y al parecer su padre tuvo que entrar para intentar tomar las riendas de la situación (y de la vida de su hija, que está no ya fuera del carril, si no en el carril contrario). La policía también apareció.
Es tal la preocupación que Jamie Spears ha decidido que lo mejor que puede hacer, ya que no consigue tenerla dentro del centro psiquiátrico, es irse a vivir con ella e intentar controlar sus movimientos desde su propia casa. Al menos podría ayudarla en estos momentos de crisis mental que vive.
Enlace: The Family Speaks
| Imagen: Eonline










Añade un comentario