
La súper exitosa autora de la saga Harry Potter admite que alguna vez pasó por su mente la idea de suicidarse.
Antes de volverse el gran éxito que es el día de hoy, ella era una madre soltera batallando para poder lidiar con el dolor de la separación de su primer esposo y se encontraba llena de pensamientos suicidas que la llevaron a acudir a terapia.
Lo que la llevó a buscar ayuda fue probablemente su hija, se dió cuenta que eso no estaba bien y que la niña necesitaba una madre para crecer.
¿Quién diría que al paso de los años ella se ha convertido en una figura inspiracional de tantas mujeres?










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