
Qué triste que hoy en día sea un milagro encontrar a una actriz en los 50 y que no haya usado nunca botox, o cirugía estética, como es el caso de Jamie Lee Curtis que, aparte de eso, está estupenda.
Nunca fue famosa por ser un bellezón (aunque a más de uno dejó sorprendido en alguna película), pero su sinceridad y capaz de transmitir de tú a tú encandiló a todo espectador. Aún hoy es el día en que se puede tornar ejemplo de muchas mujeres de mediana edad, dando consejos sobre cómo envejecer bien sin necesidad de recurrir a la cirugía.
También comentó Curtis la importancia de no apegarse en exceso de lo material, ya que al final todos morimos y las cosas se quedan ahí. Sabios consejos que, lamentablemente, caerán en saco roto.






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