Ayer noche Amy Winehouse se volvió a destrampar, todo por mezclar problemas y alcohol, que acaban en actos que la pueden hasta llevar a la cárcel.

The Sun reportó que primero Amy estaba haciéndose cariñitos con un hombre misterioso, después le dio de cabezazos a un hombre porque no la dejó jugar pool antes de irse del lugar.

Posteriormente salió a la calle donde se le vió fumando drogas y después subir a un tai donde pagó únicamente la mitad de lo que le iban a cobrar por llevársela a casa.

En conclusión, actuó como una total loca en esta salida, aventando bebidas, volteando mesas, gritando… en fin, que los problemas nunca paran en ella.

Qué tristeza.

Enlace: Amy Winehouse + booze = HEADBUTT RAMPAGE