
Si ya vimos ayer que no tiene los pies en su mejor momento, debido a una rozadura con los zapatos (esperemos que no sean de los de esa línea que sacó con su nombre para mujeres con peis grandes), ahora vemos el siguiente paso hacia la debacle.
Paris Hilton se comió (literalmente) el suelo esta semana. Por suerte su macho-man estaba con ella (como siempre, ese hombre se ha vuelto perenne) y le ayudó a levantarse.
¿Lloraría Paris por ese rasguñón en la mejilla o más bien por la vergüenza de ser vista en público caerse?
Enlace: Paris Hilton eats it in Prague









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