Que a Andrés Pajares le ocurre algo está clarísimo, pero nadie sabe (excepto sus allegados) exactamente qué. Yo opto por una enfermedad psiquiátrica (agravada o no por un uso abusivo de ciertas substancias, léase cocaína).

Lo último que ha hecho, ya muchos de ustedes lo sabrán, fue presentarse anteayer en un bufete de abogados con una pistola de plástico y un spray antivioladores. Hirió a dos personas y lo arrestaron inmediantamente.

Pasó parte de la noche en los calabozos y otra en el hospital, ya que sufrió una crisis de ansiedad. En todo ese tiempo sus hijos no se dignaron a ir a verlo (aunque no se sabe si se preocuparon por él o no) y se rumorea que pretenden lograr una incapacitación para ingresarlo en una clínica.

A última hora de ayer su hija Eva (la que apareció en la era del Tomate) se pasó a visitarlo. Quizá fue que leyó la entrada en el blog del actor en la que les decía a sus hijos que estaba bien…

Enlace: ANDRÉS PAJARES RECIBE LA VISITA DE SU HIJA EVA EN LOS JUZGADOS DE PLAZA CASTILLA