
Tara Reid tiene un nuevo amiguito/novio/amante con el que comparte el dudoso gusto de tener una tripa horrorosa. En el caso de ella (ya sabemos todos) es por la cirugía estética, y parece que él está de buen año y trata de meter tripa (¿por si hay paparazzi?).
Lo que yo no entiendo de esta chica es por qué demonios no se pone un bañador que le cubra eso y luego toma el sol tranquila en casa, en su terraza. No, tiene que ir por ahí demostrando al mundo que no sabe elegir cirujano plástico.
Por cierto… ¿hace cuanto que no trabaja?










¿Qué tiene de malo la barriguita de Tara Reid?, ya la veo bien rica.