El asesino de John Lennon, Mark David Chapman, está (al parecer) obsesionado con la figura de Lindsay Lohan desde que se supo que ella consiguió el papel de la novia de éste en «Chapter 27».

Chapman está en la prisión de Attica, en Nueva York, desde hace más de 27 años y desea con todas sus fuerzas que la actriz vaya a visitarle, no hace más que pedirle a los carceleros que le dejen escribirle una carta para que lo vaya a ver.

Lo curioso es que Chapman sigue siendo considerado un preso peligroso con una personalidad psicótica (se dice que tiene un santuario sobre Lohan en su celda), por lo que está en una celda separada… ¿Qué pensará LiLo de todo esto?

Enlace: Lennon’s Killer Obsessed With Lindsay Lohan