
Desde que ya no es la mayor drogadicta del Reino Unido (eso te lo dejamos a ti, Amy, guapa, que te pones fina) y desde que han llegado otras modelos al panorama internacional, Kate Moss ha visto cómo, poco a poco, perdía algunos de sus privilegios como Top Model.
Primero se llevaron algunos de sus mejores contratos de modelo (algunas chicas listas, algunas empresas conscientes de que la Moss no estaría en la brecha de la ola eternamente) y ahora la prensa ya empieza a divisar el final del reinado de CoKate.
Y no es porque la reina no esté de buen ver (que lo está, y mucho), sino porque ya no atrae grandes portadas ni importantes contratos que baten todos los récords. Ya se conforma con un reportajito en W Magazine y con que se le transluzca el vestido y se le vea un pezón en un evento importante con su hija.
Imágenes: Racy magazine shoot proves Kate Moss can still mix it with the younger models










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