Eso que dicen de que las drogas no son buenas, que hacen daño y que dan pena, se puede ejemplificar muy bien viendo el deterioro progresivo de Amy Winehouse.

En la primera foto la vemos en el 2004, la siguiente foto es de la actualidad en una de sus acostumbradas correrías. Algo está muy mal en ella y no hay quien la detenga.


Imágenes: ¡Hola!, I Don’t Like You In That Way