
Con un vestido rojo, ceñido y cortísimo, la pequeña Scarlett Johansson sigue alimentando el rumor de que es una diva que está buenísima (seguramente con el consiguiente enfado de su celoso novio).
Para contentar un poco a Ryan Reynolds, la Johansson asegura en la entrevista que es una mujer absolutamente monógama, que entiende que para mucha gente la monogamia no es fácil, pero ella siempre ha estado en relaciones monógamas.
Mi pregunta es ¿cuánto durará con este chico hasta que se canse y continue galopando por medio Hollywood?










Cuerpazo, pero una cara muy rara…