Nuestro pequeño desastre Winehouse se ha vuelto a meter en un pequeño lío (seguramente sin ser muy consciente de ello, ya que vive en una eterna nebulosa), al ser acusada públicamente de entregar la ropa que ciertas marcas (en este caso el británico Harvey Nichols) le prestan con vómitos en ella. ¡Puaj!

Para ser un poco más escatológicos, los PR de Harvey Nichols se quejaron no sólo de los vómitos, sino del moho que estaba creciendo sobre ellos... y es que Amy Winehouse cuando hace un desastre lo hace completo, no se anda con chiquitas, y decidió ponerse la ropa prestada para una de esas noches locas que la cantante se da dos o tres veces por semana. Aunque también hay que tener valor, Harvey Nichols, para dejarle a la Wino ropa y esperar que venga perfecta.

Es por ello que la empresa, un poco por enfado y otro poco para ganar publicidad internacional, ha pedido a Amy que les pague las 25.000 libras que les debe por maltratar la ropa que ellos, con “tan buena voluntad”, le habían prestado.

Enlace: Amy Winehouse gets $50K bill after vomiting on designer clothes