El ex-guaperas de Hollywood (dónde quedaron los años ‘80) y ahora ferviente adorador de la iglesia cristiana evangélica, Kirk Cameron, acaba de protagonizar un pequeño escándalo con respecto a su nueva película: Fireproof (que promete ser un gran truño).

Resulta que los productores tuvieron que contratar a su esposa real, Chelsea, con la que lleva 17 años casados, porque Cameron se negaba a besar a cualquier otra mujer en la pantalla que no fuese Chelsea (en este caso no quiso besar a la actriz que tenía el papel de su esposa en la película).

Así lo dijo, sin un ápice de vergüenza, Cameron en el show Today: “En Fireproof hay una escena romántica y de toqueteos en la que él besa a su mujer. Por el hecho de que tengo un compromiso de no besar a ninguna otra mujer, mi esposa Chelsea vino al set y se puso las ropas del personaje de “mi mujer” en la película. Rodamos la escena en sombra, así que cuando besé a mi mujer realmente estaba besando a MI MUJER y honrando nuestro matrimonio”. ¡Muy fuerte!

Enlace: Growing Pains’ Kirk Cameron won’t kiss another woman even if he’s acting