Los días de descanso que Lindsay Lohan y su novia Samantha Ronson están pasando en Disneyland son absolutamente bien merecidos, ya que el constante ataque mediático y de su padre deben tener a la Lohan a punto de explotar. Que deje reposar sus problemas en un aire de ensueño…

Primer problema: Michael Lohan ataca continuamente la vida de Lindsay, a lo que ella ha tenido que responder públicamente, una de las veces pidiéndole a su padre que empezara a tomar medicación para sus cambios de humor.

Segundo problema: La Star Magazine asegura que LiLo ha vuelto a sus andadas drogadictas y alcohólicas y que sus familiares están muy preocupados por este retorno al mal camino. No se puede ser más alarmista. LiLo ha respondido a esto a través de su blog en MySpace, asegurando que si todo lo que dice la Star fuera cierto estaría medio muerta.

Tercer problema: Ali Lohan quiere mudarse con su hermana mayor. ¿Será bueno para LiLo hacerse responsable de una adolescente que quiere triunfar en Hollywood por todos los medios? Yo creo que no, a pesar de que Lindsay se muestra dispuesta a tratar de que Ali Lohan no cometa los mismos errores que ella cometió.

A Lindsay no dejan de crecerle los enanos…

Enlace: LILO AND SAMRO IN THE HAPPIEST PLACE ON EARTH