¿Recuerdan el pasado mayo cuando la mujer de Bill Murray pidió el divorcio alegando abuso y malos tratos? Pues bien, estas acusaciones (fundadas o infundadas) han destrozado mentalmente al carismático actor.
Bill asegura que fue devastador, el perder de repente (y con humillación pública) a su mujer y a sus hijos se convirtió para él en la peor cosa que le había pasado en toda su vida.
Confiesa Murray: “Estaba muerto, roto (…). Cuando estás enamorado de verdad de alguien y esto ocurre… es como si tu fe en la gente se destruyese porque la persona en la que más confiabas ya no es para nada de confianza… La persona que conoces ya no es la misma”.







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