Al parecer las princesas Magdalena y Victoria de Suecia viven echándose los muebles de sus lujosos y kilométricos palacios cada vez que se cruzan en alguno de ellos. ¿El motivo? El protocolo por el cual la heredera ha de casarse antes que sus hermanos.

Magdalena, que es la hermana pequeña, quiere casarse ya con su novio, pero la legalidad sueca se lo impide hasta que su hermana Victoria, que también tiene un interesante y musculado novio (que no gusta mucho en la Familia Real), haga lo propio y asegure al país un futuro Rey.

Cuentan que la pequeña Magdalena está tan harta de que su hermana no de el paso que la ha amenazado: “O te casas este año, en contra de papá [El Rey], o abdicas” y parece que no está dispuesta a tolerar esta situación mucho más tiempo.

Enlace: Las hermanas Victoria y Magdalena de Suecia se pelean por asuntos del corazón