
Tal parece que se pone turbio el asunto del arresto de Heather Locklear.
Según TMZ, la persona que llamó al número de emergencia (911) es una ex-empleada de la revista Us Weekly y además está bajo investigación del FBI por hackear computadoras de la revista y sacar direcciones de las celebridades.
La ex-empleada en cuestión se llama Jill Ishkanian y antes de que Heather prendiera su auto, Jill ya estaba llamando al 911. Lo peor es que después de eso, llamó a una agencia de paparazzis para darles las señas para localizar a Heather. Adeás Jill es la única supuesta testigo del estado inconveniente de Heather.
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