
Un día más, a Lindsay Lohan le siguen creciendo los enanos en su propio circo hollywoodiense. Por si no tuviera poco ahora resulta que recibe, en tres direcciones diferentes de California (¿tiene tres casas allí?), extrañas amenazas con mensajes bíblicos.
Al parecer la actriz ha acudido a la policía de L.A. para que la proteja, y ellos han decidido ponerle un escolta personal (aunque me imagino que eso se lo podría pagar ella solita). ¿Serán fundamentalistas religiosos descontentos con su casi público lesbianismo y estilo de vida?
O también podría ser su querida Samantha Ronson que, según se ha sabido, está más que enfadada por lo derrochona que es LiLo, que ya esconde sus compras (pongamos unas botas de Yves Saint Laurent) para evitar enfados de su novia. ¿Amenaza con enviarla al infierno de los shopping addicts?










Que perdida de tiempo, en lo particular yo creo que es preferible que ella lleve su vidad de la manera que mas le guste, los demas no tenemos porque meternos con ella al final de cuentas si se va al infierno o no es ella… gracias muy buen blog.