
Dicen que la distancia enfría corazones. Quizá esto es lo que ocurre entre Reese Witherspoon y Jake Gyllenhaal, que llevan una temporada separados (desde que Jake se fue al Reino Unido a rodar Príncipe de Persia), ya que ella se ha quejado (todo según la revista Star, poco fiable por antonomasia) a sus amigos de la frialdad que les ofrece la comunicación telefónica.
Según la revista, Jake está totalmente distraído en Londres y tiene a Reese completamente preocupada por su relación y pensando si serán así las cosas cada vez que uno de los dos tenga que viajar para rodar.
El caso es que Reese hizo una escapada a Londres para reconquistar la llama del amor con Jake, y hasta piensa en buscar una casa por allí, ya que él se quedará hasta diciembre. ¿Está tan enamorada que se muda por dos meses sólo para que no se apague la llama? Eso debería tener un premio.









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