Tal y como lo oyen: este mismo fin de semana durante sus vacaciones (aprovechando el trabajo de SamRon) en París, activistas de peta decidieron tirar harina a una estola de piel que lucía la pobre actriz. ¡Enharinar a una ex cocainómana, habráse visto!

Por suerte, a Lindsay Lohan consiguieron quitarle las manchas de harina antes de pasar por el photocall, con la ayuda del dueño del club (al que iba a pinchar su queridísima Ronson).

Samantha Ronson ya ha blogueado sobre el asunto, asegurando que hay un límite entre el ejercicio de la libertad de expresión y la ofensa a terceras personas. Estoy completamente de acuerdo con que estas campañas agresivas a personajes famosos no tienen ningún sentido más allá del ruido mediático que generan. ¿O la gente dejará de comprar pieles porque enharinen a LiLo?

Enlace: Activists in Paris douse fur-wearing Lindsay Lohan with flour