Es increíble el buen uso que dan los famosos de la barra libre en las fiestas… tanto que a veces se diría que son empinadores de codo profesionales.

Es el caso de Kate Winslet, que se presentó monísima al estreno neoyorquino de “The Reader”, pero que acabó yéndose a casa hecha unos zorros y hasta necesitando ayuda para poder caminar sin caerse.

Eso sí, no le quitaremos el mérito de calzarse un Hervé Leger sin tener una talla 0, como es habitual en muchas famosas. ¡Y le queda divino!

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