En los premios infantiles de la Academia Británica se presentó una vaporosa Geri Halliwell a la que el vestido, como podrán ver si pinchan en el corazoncito, le jugó una mala pasada.
A nosotras nos encanta que las famosas tengan descuidos con su ropa (todos somos humanos, y el que no lo sea que tire la primera piedra)… pero déjenme cuestionarme la elección del susodicho vestido rojo (divino, por cierto) de cara a una premiación infantil.
Sea como fuere, Geri siempre sabe salir airosa de cualquier situación comprometida, por lo que este asunto quedará, como debe ser, en la mera anécdota.











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