Hay cosas que no deberían existir, como por ejemplo este intento de anuncio en el que Fernando Torres trata de promocionar la peluquería de un amigo coruñés como si él fuera un ídolo de pelos. ¡Increíble!

Impagable la música (rollo setentero) y los intentos de “complicidad” que se tratan de mostrar entre Fernando y el peluquero. ¿Alguien de verdad querría ir a esta peluquería tras ver el anuncio?

Vía: Señorita Puri