Barack Obama y su esposa Michelle estrenaron presidencia al ritmo de Beyoncé (que cantó el tema At Last), bailando solos en el centro de la pista como las estrellas en las que se han convertido gracias al grandísimo ejercicio de comunicación que han realizado estos últimos meses.

El vestido de Michelle (uno de los más esperados por todos) fue de Jason Wu, y será exhibido en un museo como ha ocurrido con todos los de sus predecesoras como primeras damas del país más consumista del mundo (que me perdone Japón).

Estamos viviendo, sin duda, el surgimiento de una estrella de la moda, una mujer capaz de marcar tendencia allá donde vaya. Y si no, tiempo al tiempo.