
Este año ha comenzado fuerte en esto de las rupturas y divorcios. Ahora es el turno de Sarah Jessica Parker, de quien se rumorea que se ha dado por vencida en eso de tratar de salvar su matrimonio con Matthew Broderick (un looser con todas las de la ley).
Tras muchos rumores de cuernos (por parte de él a ella, hay que tener valor para ponerle cuernos a la más fashionista de EE.UU.) y consejeros matrimoniales con el fin de salvar un renqueante matrimonio podría haber llegado el momento de tirar la toalla y seguir caminos separados.
Cuentan que la actriz ya ha estado viendo propiedades en NYC para mudarse sola y es que parece estar hasta el moño de ser la única que intenta salvar el matrimonio, por lo que ya no le importa entrar en un proceso de divorcio. ¡Ni que un divorcio fuera para tanto!









¿Looser? Cambiar a esa nariz de bruja berrugosa por una chica joven de 25 años no es precisamente de ser un looser. En este caso quien pierde es ella, que es la engañada. Ella es la looser.