
Todo el mundo lo sabe ya, desde que salieron aquellas fotos suyas esnifando cocaína y, en lugar de caer como las moscas, se encumbró como la top más top de todas las tops, el camino de Kate Moss ha sido un no parar hacia la conquista de la galaxia.
Esta misma temporada la modelo (a quien le retiraron algunas campañas, como por ejemplo la de Agent Provocateur) es la protagonista de los anuncios de cuatro firmas diferentes de moda: Longchamp, Just Cavalli, Versace y Stella McCartney (el último anuncio en salir).
Las tres primeras son firmas transgresoras, a quienes la imagen que Kate Moss vende les funciona, porque está dentro de su brand essence, pero ¿Longchamp?, ¿Acaso están tratando de rejuvenecer la marca a golpe de talonario?










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