
No hay duda de que Pamela Anderson, además de tener un aspecto horrible, tiene una tripita incipiente que nos da que pensar. O está comiendo demasiadas patatas y bebiendo cerveza o hay un habitante dentro de su útero.
No apuesto en exceso por un embarazo (no es tan descuidada), sino más bien por la dieta de engorde que lleva, ahora que vive en el tráiler de su novio debido a las remodelaciones que están haciendo en su casa. La vida del tráiler se apodera de ella.
¿Qué dirá Tommy Lee de que sus hijos vivan con un surfero en una mobil home?










Un comentario