
Cuentan las malas lenguas que David Beckham se muere por tener otro hijo, pero Victoria Beckham le ha frenado en sus deseos de paternidad porque no considera que éste (él en Milán y ella en L.A. con los niños) sea el mejor momento para ampliar la familia.
Fuentes próximas a la pareja aseguran que esto del “cuarto hijo” es un tema peliagudo en la casa que, por otra parte, ya es lo bastante confusa sin necesidad de añadir este asunto: el futuro de David en L.A. es totalmente incierto, su carrera profesional está llegando a su fin…
Nada que una buena renovación de votos matrimoniales (con esta ya será la tercera vez que se casen) no pueda curar. Cuentan que la pareja piensa celebrar con otra boda su décimo aniversario, así como el fin de los servicios de David en el Milán.










Y yo que creo que David sólo quiere un hijo para hacerse un nuevo tatuaje… (ya que su mujercita no le deja, pero el nombre de un hijo sería un buen motivo para saltarse la norma de la spice-pija). Si al final Beckham “mete gol” espero que sea otro niño, porque ¡como saldría una niña con una madre tan superficial y fashionista!