Mel Gibson

En el mismo momento en que el escándalo de amantes de Mel Gibson salió a la luz, su católica esposa, Robyn Gibson, optó por una táctica pasiva-agresiva en su relación, ya que el actor no le va a dar el divorcio nunca en la vida.

Robyn ha decidido empezar a hacer donaciones de hasta 50 millones de dólares para financiar la iglesia a la que acude regularmente, quizá con la intención de liberar su alma de la carga que supone ser una cornuda mundialmente conocida.

El presupuesto inicial, aprobado por Mel, era de 10 millones de dólares, así que “braveheart” se sorprenderá muchísimo al descubrir que… no puede dejar sola a su esposa, ya que ésta aunque no pueda divorciarse sabe vengarse donde más duele.